Marlango: una muestra de talento y complicidad

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Leonor Watling durante el matinal / Bernardo Pérez

El pasado 20 de marzo a Marlango le tocaba ofrecer un espectáculo diferente a la vez que complicado. Leonor Watling, la actriz y cantante que es la mitad del grupo, se mostraba muy nerviosa minutos antes de salir al escenario. Los tres cafés que decía haberse tomado quizá no le ayudaron demasiado.  No están acostumbrados a dar un concierto tan temprano, a las 12.30 del mediodía no es una hora habitual.

Watling contaba que, tanto ella como su compañero Alejandro Pelayo, habían madrugado más de lo normal. A las ocho de la mañana ya estaban en pie para que la voz estuviera a punto a la hora del concierto. Ambos sabían también que tenían un público muy exigente: los niños abundaban en las butacas. Entre ellos se encontraban sus hijos, que acabaron el concierto en brazos de los artistas.

El dúo presentaba en este concierto Porvenir, su último disco. En las dos horas que duró el espectáculo se escucharon canciones nuevas en español, temas de la primera etapa del grupo en la que cantaban en inglés y también sonó alguna letra en italiano. También hubo tiempo para improvisar y cambiar letras sobre la marcha, algo habitual en sus espectáculos. El saxofonista Fabrizio salió al escenario como invitado para interpretar varios temas junto al dúo.

Watling miraba continuamente a su compañero. Pelayo estuvo la mayor parte del tiempo sentado en el piano, excepto cuando se dirigía al público. Solo hay que observarles un momento para ver la complicidad que hay entre ellos, tal y como confiesan en esta entrevista concedida con motivo del matinal. Algunas veces, les basta con una mirada para saber cuál va a ser el siguiente tema que van a interpretar.

A medida que iba transcurriendo el concierto, a Watling se le veía más confiada. Poco a poco iba estando más cómoda. La cantante comenzó a animar al público con los brazos y con silbidos, este le correspondía con palmas y se mostraba entusiasmado. A ello ayudó también la colaboración de Zahara, cantautora jienense y amiga del dúo, que les acompañó para cantar Pena de Lola Flores. Una docena de niños también subió al escenario para bailar con una Zahara muy animada. El dúo tampoco escatimó en versiones como Semilla negra de Radio Futura o Creep de Radiohead. Con Obladi de The Beatles pusieron fin al concierto.